
En El deseo de los otros, Hanna Limulja nos abre una puerta al mundo yanomami a través de los sueños. ¿Con qué sueñan los yanomami? ¿Qué significa soñar y por qué es importante? Entre los yanomami, los sueños no son deseos inconscientes del sujeto, tal y como los describe el psicoanálisis, sino que soñar es habitar otros mundos, encontrarse con otros seres.
«Cuando los lectores brasileños, americanos o europeos escuchan la invitación de Davi Kopenawa a soñar, hay motivos para temer un malentendido de la peor especie. Porque si hay una tendencia fatal en la vida de los blancos es precisamente la que lleva a “perseguir los propios sueños” entendidos como deseos individuales que no admiten ni condiciones ni cortapisas. ¿Qué hacen los buscadores de oro, sino perseguir su sueño de riqueza? Mi sueño a toda costa —el lema de la autoayuda—. Pero el relato de Hanna muestra, con toda simplicidad, que hay una diferencia crucial entre ese modo de soñar y el que Kopenawa propone. Para los yanomami el sueño no es nunca la expresión del propio deseo —como Freud nos dijo en su día—, sino precisamente, como dice el título del libro, la expresión del deseo de los otros. Quien sueña mucho, y quien sueña lejos, más allá de sus circunstancias inmediatas, sabe hasta qué punto nos rodea ese deseo de los otros —de innumerables otros, porque la tierra no está hecha solamente de y para los deseos humanos—. Y ese deseo es casi siempre temible, por cierto: nada de lo que podemos aprender de esos últimos habitantes de la selva es un cuento de hadas buenas, una fábula de animalitos risueños. Los sueños nos advierten de peligros; sea la mala voluntad o la sed de venganza de alguien, sea el amor que aún nos profesan nuestros muertos queriendo llevarnos a su lado. Si se aprende tanto de los sueños es porque son una ventana abierta por donde se cuela el rumor de los otros habitantes del mundo. Los yanomami pueden enseñarnos algo no porque sean ciudadanos impecables de la tierra, sino porque escuchan ese rumor y saben que no son dueños de todo. A nosotros, cuando esa sospecha nos inquieta, no falta quien venga a instruirnos: “No es nada, es solo un mal sueño”. Otra forma de ingenuidad, quizás fatal. El libro de Hanna Limulja describe, paso a paso, la abertura de los yanomami al mundo del sueño y sus mensajes, desde las conversaciones cotidianas y el despertar a los parlamentos nocturnos en el patio de la aldea hasta esas ceremonias funerarias en que los yanomami, lidiando con la nostalgia de sus muertos, se sumergen por largos días en el mundo de los sueños. Y de ese viaje se puede aprender mucho». —Del prefacio de Óscar Calavia
Hanna Limulja es antropóloga, experta en pueblos indígenas y profesora del Instituto Insikiran de Educación Superior Indígena de la Universidad Federal de Roraima (UFRR), en el norte de Brasil. Trabaja con el pueblo Yanomami desde 2008 y colaboró con diferentes ONG, como la Comisión Pro-Yanomami (CCPY), el Instituto Socioambiental (ISA), Wataniba y Survival International. Además de El deseo de los otros.
Deserción de la vida urbana y del trabajo asalariado, deserción de la sociedad capitalista, deserción del discurso político mayoritario, deserción del Arte y de la Literatura como instituciones, deserción de la familia, deserción del género, deserción del argumento, deserción del lenguaje.
En Las locas que no lo eran Carmen V. Valiña se sumerge en el archivo del Manicomio de Conxo para encontrarse en él con la subversión y la rebeldía de madres solteras, de alcohólicas o de esposas que deseaban divorciarse. Muchas de esas mujeres no tenían en realidad ningún trastorno mental. La ruptura con lo que se esperaba de ellas fue la causa de su reclusión.
«En la resistencia frente al abuso, en el cariño hacia el hijo o en la melancolía por lo perdido, esas mujeres quisieron que las viésemos con sus propios ojos: nos regalaron su mirada para ver a través de las paredes del manicomio y sus palabras para escuchar la voz de las vencidas».
Carmen V. Valiña es doctora en Historia Contemporánea, profesora de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) y creadora y directora de PeriFéricas, Escuela de Feminismos Alternativos. Combina la investigación sobre la memoria de las mujeres anónimas de los siglos XIX y XX con una trayectoria literaria en la que los recuerdos, el mundo rural y la autobiografía tienen un peso destacado. Desde 2021, las internas del manicomio de Conxo han sido las protagonistas absolutas de su obra.
[Foto cortesía de Marina Valiña]
«Durante mucho tiempo, el secuestro de Di Stéfano, el jugador más grande de todos los tiempos, merecía un buen libro. Un gran relato. Lo tiene usted en sus manos. Puede que haya momentos en los que crea que es una novela. No. Es el fruto de un trabajo extraordinario de Jimeno José Hernández Droulers, una obra a la altura de don Alfredo». —Del prólogo de Miguel Ángel Lara (diario Marca)
En agosto de 1963 dos hombres se presentaron en el Hotel Potomac de Caracas, en el que se alojaba el Real Madrid, se identificaron como policías y le pidieron a Alfredo Di Stéfano que los acompañara a comisaría para tomarle declaración por un asunto de drogas. Purita, peluquera del hotel, los vio salir y, sintiendo que algo raro pasaba, llamó a su marido, el periodista Lázaro Candal. Horas después reventó la noticia en la prensa española: Di Stéfano había sido secuestrado por las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional.
Jimeno José Hernández Droulers (1981) es abogado, investigador, columnista de El Universal y autor del libro El crimen de Miraflores: crónica sobre el asesinato de Juan Crisóstomo Gómez. Publica quincenalmente en guayoyoenletras.net.
El problema de la vivienda en España. El eterno problema de la vivienda en España, pero visto por Azcona.
A finales de octubre de 2024 se produjo uno de los episodios de inundaciones más extremo de las últimas décadas en la península ibérica, asociado a un fenómeno meteorológico conocido como DANA. Estas inundaciones fueron devastadoras en diferentes territorios del este peninsular, especialmente en la provincia de València, y provocaron la muerte de más de doscientas personas, así como incalculables daños económicos.